Algunos, por muy doloroso que sea, preferimos dañarnos a nosotros mismos que a nuestros familiares o amigos. Otros, simplemente, no podemos.

¿A caso lo saben todo sobre nosotros?
Podríamos decir que nadie nos conoce al 100%, porque nadie reside en nuestros corazones, mentes y almas. Hay gente que nos dice: "Te conozco más de lo que te crees", y es verdad, pero depende del contexto. Un ejemplo simple: mi madre conoce muy bien mis gustos alimenticios, pero no tiene ni idea de quién es mi actor preferido (y la verdad, tampoco es que lo tuviera). Con todos esto quiero decir que por mucho que se crean los demás que nos conocen bien, no es cierto, porque siempre hay algo que no les hemos contado o que ellos no nos han preguntado.
Yo he tenido que ocultar más de un secreto y, en realidad, sufrí a causa de mi silencio. ¿Me arrepiento? No, en absoluto. Estoy casi segura que hice lo correcto...
Mis amigas me dicen a menudo que mi discreción es bastante buena. Pocas veces consiguen saber lo que me pasa y yo difícilmente les dejó ver lo que hay en mi interior.
¿A caso es algo malo tener secretos?
No lo sé, pero, al menos yo, de alguna forma me siento en seguridad, dentro de mi caparazón.

Pero lo que debería estar claro es que hay cosas que se cuentan... Y otras que no...
No hay comentarios:
Publicar un comentario