Al principio no éramos más que amigos, o mejor dicho, simples conocidos. aunque desde siempre me pareció un buen chico.

Lo consideraba un "conocido" simpático, amable, divertido, gracioso, al principio un poco tímido, pero eso fue cambiando con el tiempo.
Nunca hubiera creído que acabaría en este agujero, sin una posible salida. Y no es nada más ni nada menos que el principio...
Me siento atada o es que yo quiero y disfruto estarlo...
Ahora, cuando lo veo, mi corazón palpita aún más fuerte, me pongo nerviosa e intento evitar su mirada. ¿Por qué? No lo sé. ¿A caso me gusta? Si es el caso, ¿por qué no me pasaba lo mismo con los demás chicos?¿A caso me avergüenzo de esta situación?
Con él es diferente... Quiero verle, quiero que me vea, pero no quiero que sea a la vez. No sé... Ni yo me entiendo. ¿Por qué intentar evitar a alguien que te gusta (si es que me gusta de verdad)?
¡¡Qué rollo!!
Sin embargo, yo soy quien empezó este "juego" y ya no soy capaz de dejarlo.
Es lo que pasa cuando se juega con fuego.
Es lo que pasa cuando se juega con fuego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario